jueves, 19 de febrero de 2009

Carta sin receptor


Tan lejos como nunca.

Una parte de mi se marchó con tigo.


Te espero aquí perdida en tu recuerdo, echando de menos tus caricias, recordando como me envolvías entre tus brazos y como tu cálido aliento recorría mi cuerpo desnudo, como un jilguero roza la suave hierba al volar sobre ella.


Estas palabras, se deslizan desde mi boca hasta mi mano al tiempo que las lágrimas bañan mi rostro.

Es una temporada fría y oscura, llena de rencores, de burlas crueles; como la máscara de un payaso.


Y tú te has ido.

Te has ido lejos.


Es cierto que volverás. Es cierto que volveré a sentirte a mi lado, pero junto a ti, se fue mi mayor apoyo. Y ahora me desvanezco lentamente hasta caer.


Mientras, te dedico mis palabras, te dedico estas palabras.

Las que jamás serán leídas por ti.

Las que jamás serán leídas por nadie.

Las que guardare junto a mi esperando el día en que regreses, me abraces, me beses, y pueda volver a nacer.